martes, 15 de mayo de 2012

En Terapia - 1ª Sesion- 14/05/12 ( primer capítulo)




Ser la mosca en la pared o la oreja pegada a la puerta para escuchar lo que nunca se oye, el encuentro a la vez íntimo y profesional entre un terapeuta y su paciente. A partir de esa curiosidad, ese soñado espionaje sentimental, nació En terapia, el ciclo que comienza esta noche, a las 22.30, por Canal 7, con la producción de Dori Media. Y aunque parezca una idea creada especialmente con el psicoanalizado público porteño en mente, lo cierto es que
el programa nació en Israel, donde se transformó en un éxito tan considerable que el gigante de la TV de calidad norteamericana HBO compró y adaptó el formato, que durante tres temporadas protagonizó Gabriel Byrne. Y ése fue apenas el comienzo del recorrido del ciclo, que fue realizado en más de 35 países. "Jamás pensé que tendría la repercusión que tuvo el programa. De hecho, la idea era hacer un ciclo que no costara mucho dinero y convencer al canal de que lo pusieran aunque fuera a las 23, que para ustedes es horario central pero en Israel es muy tarde para una ficción. Pensé que iba a ser un ciclo para mí y mis amigos, para esa gente que siempre se queja de que no hay nada para ver en la TV", recuerda Hagai Levi, creador del ciclo, que pasó unos días por Buenos Aires para reunirse con los productores y guionistas -Alejandro Maci y Esther Feldman-, que se encargaron de adaptar sus guiones al contexto local. Pequeños y no tan pequeños ajustes para hacer que los personajes/pacientes tengan sentido y, sobre todo, conflicto a desarrollar en la Argentina. Así, el paciente de los martes ya no será un piloto de combate -como en Israel y Estados Unidos-, sino un policía integrante de una fuerza de elite jugado por Germán Palacios, que será obligado a visitar al terapeuta que interpreta Diego Peretti. De manera más sutil, la versión local tendrá que hacerse cargo de una costumbre tan telúrica como irrepetible alrededor del mundo. "En este país la gente quiere hablar sobre sus cosas todo el tiempo y no se siente avergonzada por ir a terapia. En Francia, por ejemplo, la psicoterapia está muy extendida pero nadie habla sobre eso, ir a terapia no se discute abiertamente, son extremadamente discretos con el tema", explica Levi, que desde que creó el programa, y éste se volvió fenómeno global, se transformó en un experto en el tema. Cuenta que ya fue, como invitado de honor, a más de diez congresos dedicados al psicoanálisis y que gracias a En terapia algo cambió enla forma en que los tratamientos psicológicos son vistos en su país. "Después de ver el programa mucha gente empezó a ir a terapia y mucha gente que la había dejado la retomó. Los terapeutas se dieron cuenta de esto y hasta aumentaron los precios para ajustarlo a lo que cobraba el profesional de la ficción. Me siento muy orgulloso de haber provocado ese fenómeno en mi país", dice el guionista con una sonrisa. Es que para él, en un principio se trató de escribir algo distinto de las telenovelas en las que trabajaba pero aprovechando una gran enseñanza de ellas: la emisión diaria de una ficción genera una relación poderosa e irrepetible con el espectador. Si funcionaba con los melodramas románticos, su intención fue probar que ese mismo vínculo podía establecerse con una historia distinta. Muy distinta. Porque lo notable de En terapia , además de darle al espectador la posibilidad de jugar al voyeur de los dramas en carne viva de los personajes, es que durante los treinta minutos que dura el programa nunca abandona esa situación, ese espacio donde paciente y terapeuta libran un duelo emocional intenso y muy distinto cada día. "Queríamos que cada sesión/capítulo fuera una secuencia sin cortes y en un principio la intención era que duraran 50 minutos, como en la vida real, pero me di cuenta de que era demasiado, entonces hicimos capítulos de 30 minutos, de lunes a viernes", cuenta Levi, que decidió, a pesar del éxito, hacer sólo dos temporadas en Israel -la versión de HBO se extiende por una más-, porque la exigencia de escribir esos episodios en los que no es posible utilizar cortes, escenas de relleno ni ninguna otra herramienta al alcance del guionista televisivo lo dejó agotado. Claro que esas pequeñas historias diarias que conectaron excepcionalmente con los espectadores también resultaron un festín para los actores que las interpretaron en todo el mundo. Un privilegio que acá tendrán reconocidos intérpretes, como Julieta Cardinali, el mencionado Palacios, Leonardo Sbaraglia, Dolores Fonzi, Ailín Salas y Norma Aleandro, quien cada viernes aparecerá como la terapeuta del terapeuta, otro fascinante costado del mundo del psicoanálisis que el programa puso en evidencia sin quitarle sus aspectos más conflictivos y hasta contradictorios (ver aparte). "No soy un gran creyente en las técnicas de análisis más tradicionales. De alguna manera En terapia fue un intento de cuestionar su eficacia, moralidad y hasta la pertinencia de la psicoterapia en el mundo de hoy. No sólo es un programa que ocurre durante una sesión de terapia sino que el ciclo plantea preguntas sobre la psicoterapia y, de hecho, el profesional se pregunta todo el tiempo si está funcionando, si está haciendo bien su trabajo", explica Levi, quien antes de su visita a Buenos Aires sólo conocía el trabajo de Norma Aleandro. Candidata a favorita entre los espectadores del programa que por la peculiar estructura de la tira y sus guiones podrán seguirla de lunes a viernes o verla aquellos días en que aparezcan los personajes o los relatos que les resulten más interesantes. Un recorte que, según la experiencia del productor, el público que siguió el programa en sus diferentes versiones no utilizó demasiado. Claro que más allá de la manera en que los espectadores locales elijan seguir el ciclo, En terapia lesofreceuna experiencia única, intensa, tan movilizante y personal como la terapia misma. ( La Nación)

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